Desde ayer hay una nueva Estrella en Mi

Nube Azul.

     Siempre estará conmigo, me sonreirá

desde lo más alto, me dará ánimos y

 seguridad.

     Ahora, más que nunca, mi Nube será mi

refugio. Mi estrella me iluminará el largo y

duro camino de la vida, como siempre lo ha

hecho.

     Allí, tan cerquita de las manos de Dios,

sonreirá siempre escuchando a los ángeles

que  le ofrecerán sus mejores melodías,

aquellas de las que tanto disfruta. Conversará

largamente con otras Estrellas recitando

poemas que de pequeño aprendió y nunca

pudo olvidar. Contemplará el Universo con un

suspiro y aprenderá los nombres de sus

vecinas constelaciones.

    Hoy, en  Mi Nube Azul hay un ángel que

vela por mí. Que ya lo hizo siempre y que lo

hará para toda la Eternidad. Charlaremos

como siempre lo hicimos, discutiremos como

nunca dejamos de hacer. Pero nos querremos

hasta el Infinito.

 

    Y, un día, cuando llegue el momento, nos

abrazaremos nuevamente, fundiremos

nuestro resplandor, en Mi Nube Azul...